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La Renga tuvo su revancha pacífica en Córdoba

Luego de la cancelación en San Juan por decisión del gobernador, la banda de Mataderos llenó el Anfiteatro de Jesús María

Chizzo estira las cuerdas de su guitarra con furia. La Renga tocó para más de 25 mil personas en Jesús María.  Foto:  RollingStone  / Rodrigo Alonso
Chizzo y Tete en Jesús María.  Foto:  RollingStone  / Rodrigo Alonso
La banda de Mataderos agotó las entradas para su show en el Anfiteatro donde se realiza el Festival Nacional de Doma y Folklore.  Foto:  RollingStone  / Rodrigo Alonso
El comienzo del recital fue con un mix de temas de Pesados Vestigios, el último disco del grupo (“Nómades”, “Corazón fugitivo”, “San Miguel”), y algunos clásicos (“Tripa y corazón”, “El Twist del pibe”, “Veneno”)..  Foto:  RollingStone  / Rodrigo Alonso
Chizzo evitó hacer mención a la cancelación de su show en San Juan por decisión del gobernador.  Foto:  RollingStone  / Rodrigo Alonso
La Renga en Jesús María.  Foto:  RollingStone  / Rodrigo Alonso
 

Hubo que esperar más de dos horas del show de La Renga para escuchar a Chizzo Napoli hablarle a las más de 25.000 personas que colmaron el Anfiteatro de Jesús María, un cilindro perfecto que en el verano alberga el Festival Nacional de Doma y Folklore, el más importante de Argentina. "Hemos pasado una noche inolvidable en Jesús María", dijo antes de "Hablando de la libertad", el último tema de la noche. Luego de lo que pasó en Olavarría con el recital del Indio Solari -dos muertos y la ciudad colapsada por la cantidad de público que viajó-, el gobierno de San Juan quiso evitar el costo político de una posible situación similar y no le otorgó los permisos necesarios a La Renga para el show que había anunciado para el 29 de abril en el Autódromo El Zonda. Jesús María, donde ya habían tocado en 2010 y 2011, apareció para salvar todo lo que el trío había planificado para la producción de un concierto a gran escala.

Chizzo propuso que Córdoba sea "la capital del rock" (el año pasado el estadio Mario Kempes los recibió después de la suspensión en San Pedro) y así cerró la única intervención en toda la noche. A diferencia de otras presentaciones, el guitarrista casi no se dirigió al público y no hizo mención a lo que había pasado con San Juan, evitando el revanchismo. Esa postura pacífica se extendió debajo del escenario: en la previa, la banda comunicó que ya no quedaban entradas y pidió a sus seguidores que no viajen sin ticket, y en los alrededores del anfiteatro se podía leer algunas pintadas que decían "bienvenidos al banquete en paz" y "somos familia".

La noche había comenzado unos minutos después de las 21, con Chizzo parado en el costado izquierdo del escenario como un vikingo furioso, gesticulando con la boca y estirando las cuerdas de su Gibson Firebird en un mix de temas de Pesados Vestigios, el último disco del grupo ("Nómades", "Corazón fugitivo", "San Miguel"), y algunos clásicos ("Tripa y corazón", "El Twist del pibe", "Veneno").

Debajo de una pantalla circular en la que se proyectaban imágenes psicodélicas que invitaban a viajar a otra dimensión, vestido con un look similar a la del grupo de motociclistas de la serie Sons of Anarchy, con unos ray-ban oscuros y una gorra negra, Tanque empujaba con la batería a una banda que tardaría varias canciones para poner su sonido a punto. Mientras tanto, Tete desplegaba sus habituales corridas por todo el escenario: por momentos se detenía a tocar su bajo a la par de Chizzo o en una pequeña plataforma que se elevaba por detrás la batería.

A lo largo de 28 temas el grupo desplegó una lista con muchas de sus canciones más combativas, "Vende Patria Clon", "Panic Show", "Muy Indignado" para un concierto casi sin fisuras que tuvo como único invitado a Nacho Smilari (ex Vox Dei y La Barra de Chocolate, anunciado por Chizzo como una reliquia del rock nacional) en "Poder", en una noche que terminó justo cuando una garúa que caía en Jesús María amenazaba con desatar una tormenta.

En un show casi sin respiro, con la banda llevando al extremo de distorsión la versión en vivo de cada una de sus canciones, La Renga reafirmó su gran momento que los tiene desde hace más de una década como la banda de hard rock más convocante del país.

Bruno Larocca

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