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Keith Richards: "Chuck Berry es el abuelo de todos nosotros"

La figura de los Rolling Stones explica cómo fue que Berry estableció el modelo para la guitarra del rock

 
Keith Richards y Chuck Berry en 1980.. Foto: AP/ Vann

Una vez Chuck Berry me dejó el ojo morado. Lo cual, más tarde, yo dije que había sido su mayor hit. Lo vimos tocar en Nueva York, en alguna parte, y después yo fui a su camarín, donde estaba su guitarra, metida en la funda. Yo quería verla, por interés profesional, y mientras estaba rasgando las cuerdas, Chuck entró y me dio un golpetazo en el maldito ojo izquierdo. Pero me di cuenta de que yo estaba equivocado. Si yo hubiera entrado a mi camarín y hubiera visto a alguien jugando con mi guitarra, hubiera estado perfectamente bien darle una piña, ¿no? Es sólo que él me agarró a mí.

El hacía cosas como echarme del escenario. Siempre lo tomé como un elogio inverso, como una señal de respeto, porque de otro modo, no se habría ocupado de mí.

Era un poco quisquilloso, pero al mismo tiempo había un tipo muy cálido debajo, que él no quería que se exhibiera. Había otras veces en las que estábamos sentados ensayando, y uno decía: "Man, ¿sabés?, entre nosotros está todo bien", y había una sensación hermosa y diferente.

Chuck es el abuelo de todos nosotros. Incluso si sos un guitarrista de rock que no lo incluirías en tus principales influencias, tu influencia principal seguramente está influenciada por Chuck Berry. El es el rock & roll en su esencia más pura. Cómo se movía, especialmente en esos primeros clips; la facilidad exuberante con la que desplegaba ese ritmo era algo místico, y algo para observar. Usaba la mano izquierda para tocar. Usaba el hombro y los codos. La mayoría de nosotros sólo usa las muñecas; yo sigo trabajando en el tema del hombro. Chuck no era uno de esos tipos que hacen una mueca con cada nota que toca, que es tan común entre nosotros. Chuck sonríe mientras toca todo eso.

Pero sus composiciones, man. O sea, ¿quién puede inventar "Too Much Monkey Business"? ¿"Jo Jo Gunne", "School Days", "Back in the U.S.A."? Y "Memphis, Tennessee" es intocable. Tiene una belleza que es suya propia, de una ternura intrigante. Hay una suerte de realidad en su súplica -una historia genial, conmovedora- y una secuencia de acordes tan bella, tan hermosamente tocada. La batería es una maravilla. Es uno de esos momentos que sólo lográs grabar cada tanto, y él lo logró. Está todo ahí, en dos minutos y medio.

Si eras un guitarrista de rock & roll incipiente, su música te llevaba a otra estratósfera. Hay una suerte de época dorada en la música de Chuck. Cuando estaba en Chess, estaba tocando en el mejor estudio, con los músicos adecuados, con Willie Dixon junto a él. Yo siempre vuelvo a la palabra "exuberante" cuando escucho esas grabaciones. Era maravillosa por todos lados: la producción, el sonido, la energía tan pura. Después de eso, siempre me pareció que estaba buscando. Y la cárcel no ayudó. Salió transformado en otro hombre.

Era increíblemente versátil en su música. Tocaba todo. Agarraba cosas de guitarra de los jazzeros -Charlie Christian, y definitivamente T-Bone Walker con ese trabajo con dos cuerdas- y era muy consciente de los compositores de los standards. Era un gran fan del Nat King Cole Trio. Creo que escuchaba todo, porque era igualmente experto en música country también. Su música es una mezcla increíble de Estados Unidos. Hay algo de música española, y cosas del pantano.

Cuando los Stones tocábamos en clubes, era básicamente Chuck y blues, ¡que, para mí, no es tan diferente! Nos encantaba tocar "Around and Around". La música de Chuck es interesante de tocar porque no es tan simple como parece. Y también es cuestión de cuán interesante podés hacerla. La base de swing que usaba tenía un sabor diferente. Ese es el sentido de roll en rock & roll: rebotaba.

En 1986, cuando hicimos Hail! Hail! Rock 'n' Roll, me mudé a su casa en Berry Park durante un par de semanas. Era un sueño de infancia vuelto realidad: ¡estoy viviendo en la casa de Chuck Berry, armando una banda con él! Steve Jordan, Chuck Leavell y Joey Spampinato [de NRBQ] estaban ahí también, y cada día era una aventura. Una noche me desperté y lo encontré afuera con una máquina enorme, lavando una alfombra a las tres de la mañana: "¡Hay que hacerlo!".

La escena con "Carol" en la película fue un poco de broma de su parte. Me estaba jodiendo. Me estaba corrigiendo, pero puede ser ligeramente diferente cada vez. Yo pensé: "Bueno, yo voy a mostrar lo estoico que puedo ser en estas ocasiones, y tocarla".

Cuando me llamaron para decirme que se había ido, no fue un shock completamente inesperado, pero tuve la misma extraña sensación que cuando se murió Buddy Holly. Estaba en la escuela, y empezó a circular un rumor en el aula. Toda la clase suspiró del horror. Fue el mismo golpe a la mandíbula. Me golpeó más duro de lo que esperaba. Pero Chuck ciertamente aguantó. Ahí hay otra cosa que espero emular.

Keith Richards

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