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All Access: siguiendo a Las Pastillas del Abuelo del backstage al escenario

Tras editar el DVD 'Vivo de Pastillas', la banda de Piti Fernández viajó a Rosario en diciembre para tener su gran premio

7 de diciembre, Hipódromo Independencia, Rosario, Argentina

Fotografías de Agustín Dusserre - Textos de Emilio Zavaley

Las antenas

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

Piti Fernández en el Hipódromo Independencia. "Creo que las dos horas de show se asemejan a una meditación colectiva", dice. "Siento que las personas son antenas que emiten energía positiva en forma de emociones, valores y amor a la vida. Eso me flashea."

Punto de encuentro

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

Piti firma autógrafos en la puerta del hotel. El ritual que se repite en cada ciudad que visita le sirve para matar el tiempo entre la prueba de sonido y el show. "Ya estoy acostumbrado a los tiempos muertos", dice. "Se espera para viajar, para comer, para tocar; lo que más hacés en esta profesión es esperar."

Rutina viajera

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

El guitarrista Bochi Bozzalla baja de la combi que los llevó a Rosario. "En los viajes más largos, antes de jugar a la Play, vemos documentales de rock", cuenta Piti. "Los últimos que vimos fueron Vivo en Red House de Manal y The True History of the Traveling Wilburys."

Vientos que toman fuerza

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

El saxofonista Joel Barbeito y el trompetista Facundo Bainat, un invitado fijo que tiene Las Pastillas. "Estábamos revisando unos pasajes y calentando un poquito. Es para afinar bien la sección", dice Barbeito. Antes de tocar, acompañaron al telonero Chucky de Ipola.

Arde la ciudad

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

Santi Bogisich atento a su bajo y Barbeito en busca de un poco de sombra. La prueba de sonido fue bajo el sol con 35 grados. "Si te quedabas quieto, te asabas", dice el bajista.

Hoja de ruta

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

"Como en el DVD en vivo que acaba de salir, la lista de temas refleja la última etapa de la banda, con varios de nuestro disco más reciente, Paradojas", dice Bochi.

Formación completa

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

La banda posa en las caballerizas del hipódromo de Rosario antes de passar por camarines. De izquierda a derecha: Bochi Bozzalla, Joel Barbeito, Fernando Vecchio (guitarra), Alejandro Mondelo (teclado), Piti Fernández, Santi Bogisich y Juan Comas (batería). "Que sea en la número 20", exigió el cantante, fiel a la simbología pastillera.

A mí guitarra

 
Foto: Agustín Dusserre

Fer Vecchio hace ejercicios de digitación. "Los hago antes de los recitales y todos los días en mi casa. Los necesito para que los dedos me hagan caso", dice mientras acaricia su Hagstrom Super Viking nueva. "Empecé a usar esta marca este año. Me encanta el tono que tiene", explica el guitarrista.

Mala pata

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

Antes del show, el tecladista Alejandro Mondelo se saca la bota ortopédica que empezó a usar por una distensión de ligamentos de su tobillo derecho. "Me caí del techo de casa haciendo un arreglo", repitió en el backstage cada vez que le preguntaron qué le había pasado.

La comunión

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

Todo el grupo se abraza antes de subir al escenario. "Es el momento donde nos conectamos", asegura Bochi sobre ese instante previo a tocar. "Ya estamos todos con los auriculares puestos, nos damos un beso y un abrazo con cada uno y nos decimos: 'Buen show'."

Tantas manos

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

Mientras Piti arenga, Barbeito contempla la multitud en el campo. "Cuando me detengo en la mirada de la gente, me ha pasado de olvidarme lo que tenía que tocar", dice el saxofonista.

Conexión primaria

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

En las dos horas de concierto, Piti y Barbeito se buscaron varias veces en el escenario y dieron una muestra de la complicidad que tienen. "Nos conocemos desde segundo grado", cuenta el saxofonista, "y me gusta jugar con él: a veces le saco el pie del micrófono o le hago otro chascarrillo".

Calor humano

 
Foto: RollingStone/ Agustín Dusserre

Piti saluda al público que está sobre la valla. "Se me generó un esguince crónico de tanto saltar desde el escenario", cuenta el cantante acerca de otra costumbre que mantuvo en los últimos años. Entre las muchas muestras de afecto que recibe de sus fanáticos en ese momento, algunos le hacen regalos. "En el último show me entregaron un dije hermoso: es una púa con el nombre de mis dos hijas. No me lo saco desde entonces", dice.

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